8 COSAS QUE NO SABÍAS SOBRE EL GOLPE DE CALOR

Como todos los veranos, las olas de calor y las elevadas temperaturas acechan a la población española. Las respectivas alertas del Ministerio de Sanidad se difunden para prevenir a la población y se explican los consejos básicos para no ser víctimas de un golpe de calor. Como todos los años, nos explican lo mismo de siempre (aunque no viene mal para refrescar la memoria). Por eso hoy nos acercaremos al golpe de calor desde una perspectiva diferente, para conocer un poquito más este problema de salud típicamente estival.

1. Las víctimas por golpe de calor no suelen ser conscientes de estar padeciéndolo hasta que ya es tarde

La sintomatología del golpe de calor, además de ser muy variable, se manifiesta progresivamente sin que la persona pueda muchas veces percatarse de ello, pues afecta notablemente al cerebro: Mareos, fatiga, cansancio, confusión, desorientación y dolor de cabeza son algunos de los síntomas iniciales más frecuentes. De forma más rara, pueden incluso manifestar euforia, delirios o irritabilidad. Por eso, es importante detectar cambios extraños en el comportamiento de las personas que estén cercanos a nosotros en situaciones en las que pueda existir riesgo de golpe de calor (jugando a algún deporte o trabajando con temperaturas elevadas). Además, un signo externo vital para identificar un posible golpe de calor es una piel roja, caliente y muy seca.

2. El sudor es un elemento clave

El sudor es uno de los principales mecanismos activos por el cual el ser humano pierde calor. En los momentos previos a un golpe de calor, la sudoración es abundante para intentar descender el aumento de la temperatura corporal. Sin embargo, cuando el golpe de calor se manifiesta en toda su expresión la sudoración puede desaparecer en muchas personas, reflejando una alteración grave de los mecanismos de “lucha” contra el calor. Esta es la razón de que muchas personas que sufren un golpe de calor tengan, paradójicamente, una piel muy seca.

3. 2003: Un año crítico de calor en España

En el verano del año 2003, se batieron récords históricos de temperaturas máximas en múltiples puntos de España. Este aumento en las temperaturas trajo consigo un aumento evidente de la tasa de mortalidad en la población que no se había visto en décadas. Sólo por golpe de calor, murieron 169 personas. Por deshidratación, murieron 191. En los meses de junio, julio y agosto se produjeron 12.919 defunciones más que el año anterior debido, en parte, a la influencia del calor. Los principales afectados fueron ancianos de más de 70 años con alguna enfermedad de base que los volvió vulnerables a esta ola de calor histórica empeorando las enfermedades que sufrían. (Datos del Instituto Nacional de Estadística).

4. El método más efectivo para rebajar la temperatura: Una bañera o ducha con agua fría

Si tenemos la suerte de encontrarnos cerca de alguna ducha o bañera cuando alguien padezca un golpe de calor debemos recordar que la forma más efectiva de bajar la temperatura corporal es dejar a la persona en la bañera o en la ducha con agua fría (tal cual saldría el agua sin calentarla en verano). La persona no tardará en calentar el agua pasado un tiempo, así que también es muy importante renovar el agua cuando observemos que va aumentando su temperatura.

5. Enfriar de más puede ser mortal

El primer reflejo de cualquiera ante una persona que sufre un golpe de calor es enfriarlo lo máximo en el menor tiempo posible. Pese a todo, un afán excesivo por enfriar al enfermo puede resultar contraproducente e incluso mortal. Por ejemplo, si introdujéramos a una persona con golpe de calor en una bañera con agua helada o muy fría (con hielos, por ejemplo), esto provocaría la contracción de los vasos sanguíneos de la piel, dificultando enormemente la disipación del calor de la persona afectada y aumentando su temperatura corporal interna.

 6. Obesidad y olas de calor, una combinación explosiva

Además de los niños y las personas ancianas, que son especialmente vulnerables a las olas de calor, ciertas enfermedades pueden inducir en las personas una dificultad extra para combatir las altas temperaturas. Una de las enfermedades en las que mejor se observa esto es en la obesidad (especialmente si es obesidad mórbida) en donde el exceso de grasa facilita el aumento de la temperatura corporal y dificulta el enfriamiento. En Estados Unidos, uno de los países con mayor porcentaje de obesos, las olas de calor se ceban especialmente con esta población provocando numerosas muertes cada año.

7. En las primeras 48 horas de una ola de calor es dónde se producen la mayoría de muertes por golpe de calor

El cuerpo humano tiene cierta capacidad para aclimatarse y adaptarse a las elevadas temperaturas. Sin embargo, el período de aclimatación puede durar entre 4 y 7 días, por lo que en los primeros días de una ola de calor no ha sido posible aclimatación alguna y es dónde se producen la mayoría de muertes. 8. El grado de hipertermia (elevación de temperatura corporal) y el tiempo: determinantes en las posibilidades de supervivencia

El aumento extremo de la temperatura corporal provoca que los motores de las células del cuerpo (las mitocondrias) dejen de funcionar. Además, múltiples moléculas biológicas, como las proteínas, alteran su estructura y pierden su función.Cuanto mayor sea el grado de elevación de la temperatura y el tiempo que transcurra de esa forma, mayor será la afectación en las células. De normal, un ser humano cuya temperatura corporal se encontrase entre 41,6 ºC y 42ºC podría sobrevivir en ese rango desde 45 minutos a 8 horas. Si la temperatura se encontrase a 49ºC o 50ºC, bastarían 5 minutos para producirse la muerte.

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